
Con mis manos, construí una casa
robando maderas del paraíso
puse puertas y ventanas
para que vuelen los pájaros.
Pinté un patio diminuto
donde las orquídeas rebosan
la luna es un ala que arropa silencios
Coloqué una cama,
sobre la almohada un pañuelo
un manojo de cartas
donde la tinta ya no lee
Puse sillas y una mesa
para sentar las ausencias
Ubiqué unas fotos …
donde las flores marchitan
En mis ojos carentes de rocío
una estampa me delata
esa soy yo
Sin cerrar la puerta vuelvo al río.
Myrtha Milella
2007