viernes, agosto 28, 2009

Para Quinito, mi último nieto

 
Agosto  tiene  aroma a  yuyos   verdes
perfume  a yerba  buena
vientos  para los arboles   sin   hadas  
que  anuncian  hojas de organdí
 
Bellos pájaros  sin  tiempo
vuelan   para escribir    historias
 
Muy  pronto   las  campanas
suenan para   los que  escuchan
anunciando  canciones de  ronda
remontando      barriletes  carmesí
 
 
Pequeño   lucero,    desnudo     de   madrugadas
cobijare  tu   piel de ángel  con alas de celofán
para  que el  frio   no  haga  sombras
en  tus manos  tiernas  que  huelen a poesía
 
Niño,  candil de   aceite,  llama    ofrecida
uniré  mis manos a las  tuyas
Para que sean lazos  de    encuentros
cuando la noche se acuesta
 
Myrtha  Milella
10  de  agosto   2009

1 comentario:

julia del prado morales dijo...

Pleno de ternura. Linda la abuela y la guagua, Julia